jueves, 27 de agosto de 2009

POR LOS RINCONES...

EL RINCÓN ....
Allí estaba él en aquel rincón, el más oscuro del bar, bajo la penumbra de unas luces suaves, un aire misterioso lo envolvía haciendo que todo aquel que entrara por la puerta se preguntara por su identidad. Por momentos se iluminaba la punta del cigarrillo y luego una espesa nube de humo se disolvía en el ventilador del techo. Todos tenían la misma sensación, la de verse observados por el hombre misterioso del rincón, como si escrutara sus anodinas vidas.La mujer entró en el bar, se sentó en una de esas incómodas sillas de la barra, le hizo un gesto al camarero y un licor de café se escurría por su garganta en cuestión de segundos. Ella no pudo evitar fijar su mirada en el hombre del rincón, tenía la sensación de ser observada por él y ella no era de las mujeres que se quedan calladas, abandonó su silla y encaminó sus pasos al lúgubre rincón, lo que paso después, solo un testigo silencioso e inmóvil podría contarlo...el rincón...